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He aquí algunos consejos y tips para que el Baby Shower sea todo un éxito:
No
hay fiesta sin comida o bebida, y el baby shower no es la excepción. De
todos modos debemos pensar en un evento bastante informal, evitar
platos, cubiertos y personas sentadas a una mesa. Lo ideal es contar
con una variedad de bocadillos (sándwiches, chips, etc.), al igual que
los tragos sencillos y del tipo “autoservicio”. También debemos
considerar un “cierre” dulce para el evento con alguna torta o pastel.
Si la fiesta es sólo para mujeres las bebidas más recomendables son las
gaseosas, jugos varios y algunas botellas de buen vino. Si en cambio es
mixta, no debemos olvidar la cerveza o la fiesta acabará muy pronto.
Capturar
el momento es un punto muy importante. Tanto la agasajada como sus
amigos querrán recordar en el futuro todo el afecto puesto de
manifiesto por la llegada del bebé. Lo ideal es designar a alguien que
asuma la absoluta responsabilidad de tomar las fotografías del
acontecimiento. Aunque parezca trivial, muchos son los casos en que una
vez finalizada la fiesta todos se lamentan de no haber tomado las
fotografías oportunas.
Aunque no lo creas, elegir
obsequios adecuados para la ocasión suele ser motivo de dolor de cabeza
para los invitados. Por eso enviar una lista de regalos no será
considerado de mala educación, por el contrario, todos agradecerán
poder obsequiar algo útil y acorde a su presupuesto. Es habitual que
faltando poco tiempo para el nacimiento, la madre en cuestión ya se
haya provisto de ropa para el bebé. Por eso deberás incluir en la lista
items como pañales, artículos de tocador, juguetes, y si aguzas tu
ingenio descubrirás un sinfín de objetos en los que la futura mamá ni
siquiera reparó y que agradecerá muy efusivamente llegado el momento.
Un
buen baby shower incluye juegos en los que participan los asistentes de
la fiesta. Infórmate al respecto y trata de distribuirlos a lo largo
del evento. No deben exigir la participación obligatoria de los
presentes y tampoco requerir grandes desplazamientos o destrezas.
Pequeños acertijos, sencillos juegos de rol o divertidas “prendas” que
cumplir, serán más que suficientes y convertirán a la fiesta en un
momento de sana diversión y alegría.